El BCE pone fin al dinero barato
El Banco Central Europeo ha puesto en marcha un lento y delicado proceso para recuperar la normalidad perdida por culpa de la crisis.
El Banco Central Europeo ha puesto en marcha un lento y delicado proceso para recuperar la normalidad perdida por culpa de la crisis.
La pobreza en el mundo aumentará en nueve millones de personas como consecuencia de la crisis económica internacional, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
La crisis económica que atraviesa España ha elevado el número de parados de larga duración en más de 824.000 personas, hasta los 1,2 millones, lo que nos convierte en el líder de Europa de paro estructural.
La tasa de desempleo en España apenas varió en el tercer trimestre gracias al descenso de la ocupación, en un clima de crisis económica.
El 65% de los españoles no ahorra de cara a su jubilación, lo que supone un incremento del 4% respecto a 2008, según un estudio de la aseguradora Caser.
La crisis económica ha obligado a las familias españolas a rescatar la virtud del ahorro.
La Asamblea General de la ONU inicia mañana una cumbre económica de tres días con la intención de aportar propuestas propias a la búsqueda de soluciones a la crisis financiera global y establecerse como un foro alternativo a grupos como el G-8 o el G-20.
La crisis económica se ha acabado. Al menos en www.noticiasenpositivo.com, un portal que acaba de ver la luz para mostrar que no todo es negro en crisis. El proyecto trata de descubrir que entre el cúmulo de datos negativos derivados de la situación económica actual, también hay aspectos positivos que pasan desapercibidos y que, incluso, pueden traducirse en oportunidades para el ciudadano.
España es el único de los grandes países europeos que todavía no tiene un plan de rescate de la banca. Es cierto que el sistema financiero español es el que mejor ha aguantado los primeros 20 meses de crisis gracias a que tenía más provisiones que sus competidores internacionales. Pero la crisis ataca con potentes armas y algunas entidades ya tienen grietas en sus muros. Además de la Caja Castilla La Mancha (CCM) que cayó en el campo de batalla, otras más necesitarán pronto el socorro de las tropas del Estado. Sobran 12.000 oficinas y 35.000 empleados, dice PriceWaterhouse. Una reconversión cara.
Cáritas sabe muy bien lo que es ponerle cara a la crisis, ya que durante 2008 vio cómo iba subiendo el número de ciudadanos que acudían a sus oficinas en Euskadi en busca de ayuda. La entidad atendió en Vizcaya a más de 11.000 personas, lo que supone un incremento del 12% respecto a 2007. La afluencia de personas “se disparó” a partir del verano del año pasado, cuando la economía entró en barrena y empezó a crecer el número de desempleados.